Primero descarte lo habitual
El riego de temporada, una piscina, los huéspedes o un cambio de tarifa pueden aumentar una factura. Compare la cifra de consumo en la factura, no solo el monto adeudado, con la del mismo mes del año pasado.
La prueba del medidor
Cierre todos los grifos y aparatos que usan agua. Localice el medidor y busque un pequeño indicador de fuga —a menudo un triángulo o una esfera— o anote la lectura. Espere una hora sin usar agua y vuelva a revisarlo.
Si el indicador se mueve o la lectura ha cambiado, el agua está saliendo de la plomería en algún lugar.
Adónde suele ir el agua
- Un inodoro con una fuga del tanque a la taza, a menudo sin hacer ruido
- Un grifo que gotea o una llave de manguera exterior
- Un sistema de riego con un aspersor roto o una válvula atascada
- Una fuga en la línea de servicio entre el medidor y la casa
- Una fuga debajo de una losa o dentro de una pared
Cuándo tiene sentido buscar ayuda profesional
Si el medidor muestra que el agua se está moviendo y los inodoros y grifos no son la causa, la detección de fugas puede localizar una fuga oculta sin abrir paredes ni pisos para buscarla.